- El blog de “El Potipoti” - http://blog.elpotipoti.es -

—Composición y uso de los jarabes en la antigüedad (3ª parte)

Enviado por Equipo El Potipoti el 28. Junio 2009 @ 18:14 En Jarabes, Generalidades | Ningún comentario

 [1] img348.jpgOribasio, en el capítulo que dedica a las pociones, trata de las pociones dulces, refrigerantes, atenuantes y astringentes, hechas de los jugos de las frutas, y de miel, agua y vinagre.La poción dulce acarrea doble utilidad: primero, porque el enfermo la acepta con gusto, por ser agradable y por ello se recrea y vivifica, excitando sus funciones lánguidas y fatigadas por la dureza de la enfermedad. Segundo, porque aquella poción se opone de dos maneras a la enfermedad, contrariando la acción de ella por opuestas cualidades, y levantando las actividades para que el enfermo soporte más fácilmente el ataque y violencia de la enfermedad». Pablo de Egina, en un capítulo íntegro acerca de las pociones dulces y útiles dice: a los propomas debes llamarles preporciones, en cuyas especies debes clasificar las composiciones de julepes y jarabes. Y así, el hidrorosado de Paulo Gineta, no es sino jarabe de rosas. Ni su segundo hidromiel es otra cosa que el jarabe de citonio; ni la composición del rhoetis, más que jarabe de granadas; el onphacomeli, jarabe de agraz; el mirtiles, jarabe de granos de mirto.Para Galeno existían tres tipos de fiebres: las biliosas, las pituitosas y las atrabiliosas. Para todas ellas existían unos jarabes determinados, según comprobamos a continuación: En primer lugar, la terciaria exquisita, para la que se exigen jarabes más bien alterantes, porque el humor bilioso se expele fácilmente, a la vez que refrigerantes y humectantes, toda vez que urge más la indicación de alterar que la de evacuar. Y, así, dando por delante un fármaco leve o una lavativa blanda sin sal, se propinan luego jarabes alternantes, como agua simple con jugo de granada y pequeña cantidad de azúcar (el oxisacaro); agua de cebada con jugo de alguna poma medicinal; agua de vinagre con azúcar. En el verano, el julepe de violetas o rosas con agua fría; el jarabe vinagroso simple, el jugo de calabaza, de portulaca, con azúcar blanco (no con azúcar morena o miel, que son más cálidas); y, finalmente, cocimientos de hierbas frías. Las cuatro semillas mayores frías son: el cohombro, la calabaza, la cidra y el melón; las cuatro menores son: la portulaca (verdolaga), escarola, lechuga y endivia (achicoria), y todos los frutos ácidos.Son simultáneamente alterantes y laxantes: el suero de leche, el jugo de rosas, las violetas, las ciruelas, los tamarindos en infusión o decocción, el jugo del granado y el jugo exprimido del cocimiento de calabaza con azúcar.Los jarabes diuréticos los recomienda Galeno contra la fiebre terciaria, una vez que ha desaparecido la fiebre, pues dice: «ha de provocarse la excreción de la orina con pociones en las que se maceren apio y el eneldo».Durante las fiebres intermitentes, durante los rigores de la fiebre, conviene administrar sudoríficos dos horas antes del acceso, como el cocimiento de calaminta con un escrúpulo de castoreo; la semilla del apio y el óvulo de aristoloquia con vino tinto, o el cocimiento de cabello de Venus mezclado con un poco de eneldo, sobre todo, si luego untas la piel con aceite de almendras dulces, o con otra cosa algo caliente, y las frotas con suavidad con paños templados.


Entrada impresa a partir de El blog de “El Potipoti”: http://blog.elpotipoti.es

URL del artículo: http://blog.elpotipoti.es/2009/06/28/%e2%80%94composicion-y-uso-de-los-jarabes-en-la-antiguedad-3%c2%aa-parte/

URLs in this post:
[1] Image: http://www.elpotipoti.es/jarabes.html

Haga clic aquí para imprimir.