—Baño Kneipp

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El abate Kneipp, famoso hidroterapeuta y hábil médico naturista de nacionalidad bávara, aconsejó el baño sin enjuagarse, es decir que, en vez de enjuagarse o secarse la piel, se deja mojada a la espera de que por sí sola se vaya enjuagando por la acción de los agentes naturales exteriores, como una pieza de ropa se tiende después de lavada.

Es un baño muy parecido al que practican los indios, y la experiencia demuestra que fue beneficioso para cuantos lo tomaron siguiendo el consejo de Kneipp.

Sin aconsejarlo por nuestra parte ni prohibirlo, lo citamos por si alguien quisiera probarlo.

Sobre el particular, dice Kneipp:”Después de un baño o aplicación de agua fresca, sólo se deben secar la cabeza, las manos y las muñecas, de modo que reaccionen.El resto del cuerpo se ha de cubrir con una ropa interior muy limpia y seca, de suerte que se adapte perfectamente a la piel aún húmeda.Después se visten las ropas exteriores.”

Este procedimiento puede parecer algo extraño a quienes no lo hayan practicado y se imaginen que han de andar todo el día mojados.No obstante, si una sola vez lo probaran, se convencerían por experiencia de sus resultados agradables y satisfactorios.Adviértase que es un procedimiento muy bueno para mantener del mejor modo y regularmente el calor natural del organismo.Es como si se rociara el fuego con aspersiones de agua.De manera semejante, el interno calor del cuerpo no tarda en transmutar en una más intensa forma de calor el agua adherida a la piel.

Puede convencerse de ello cada cual por propia experiencia.No obstante, conviene advertir que inmediatamente después de vestido no se ha de permanecer sin hacer ejercicio, sino que es preciso caminar o ejecutar cualquier otro movimiento hasta que el cuerpo quede ya bien seco.



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